Chevrolet Aveo / Sonic 1.6 sedán: opinión tras 3 años y 30.000 km

El primer coche de mi esposa fue un Chevrolet Aveo 1.6 sedán de 2013. En Corea se llamaba Aveo; en Norteamérica el mismo coche se vendió como Chevrolet Sonic. Lo usamos de 2013 a 2016 y recorrimos algo más de 30.000 km.

Es una opinión de propietario escrita de memoria, así que algún detalle puede no ser exacto. Se trata de la versión coreana 1.6 atmosférica, muy parecida a los Aveo 1.6 vendidos en Latinoamérica y Europa; los Sonic de EE. UU. usaban motores 1.8 o 1.4 turbo.

Vista frontal de un Chevrolet Aveo 1.6 sedán de 2013, vendido como Chevrolet Sonic en Norteamérica

Por qué compramos el Aveo

Primero probamos coches urbanos coreanos (Kia Morning, Chevrolet Spark y Kia Ray) mediante servicios de carsharing. A mí me gustaba el Ray por su espacio, pero a mi esposa le resultaba incómodo, así que subimos de segmento.

En Corea, los subcompactos costaban casi lo mismo que compactos como el Hyundai Elantra o el Kia K3 (Forte). Al final dudamos entre el Kia Pride (Rio), el Chevrolet Aveo y el Kia K3.

Elegimos el Aveo 1.6 LT sedán por unos 15,7 millones de wones. Sobre el papel era la peor compra: el Pride, al mismo precio, tenía arranque por botón, asistente de arranque en pendiente, climatizador automático, luces y limpiaparabrisas automáticos; el K3 costaba alrededor de un millón más con mucho más espacio y equipamiento.

La decisión fue de mi esposa. El Pride no le gustó al conducirlo, y al ver que el K3, mucho más grande, pesaba menos que el Aveo, se quedó con el Aveo. Además, se vendían solo unas 100 unidades al mes en Corea, así que era algo especial, y resultaba fácil de conducir. Ella estaba encantada y yo también quedé satisfecho; esa buena experiencia probablemente influyó en que después compráramos un Chevrolet Orlando.

Motor Ecotec 1.6 atmosférico

En 2013, los rivales 1.6 ya tenían inyección directa y más de 130 CV. El Ecotec 1.6 MPI del Aveo rondaba los 100 CV reales (la ficha coreana indica 114 PS). Un motor veterano de GM, sin nada especial que destacar: suficiente para el día a día y difícil de criticar.

Un problema: de vez en cuando aparecía una fuga de aceite en la unión entre motor y caja de cambios. Se reparó una vez en garantía.

La caja automática Gen II de 6 velocidades: poco espabilada

La mayor crítica al Aveo era su caja automática Gen II. La Gen I anterior había tenido tan mala fama en Corea que los propietarios le pusieron un apodo.

Yo diría que la Gen II es “poco espabilada”. Acelerar suavemente y circular a unos 100 km/h no daba problemas; el arranque y parada constante era frustrante. Parecía ajustada para el consumo: a 60 km/h ya iba en sexta. Al salir de un semáforo subía de marcha antes de que el motor cogiera revoluciones, así que la aceleración inicial era lenta hasta unos 45 km/h. Para salidas rápidas usaba el modo manual con el botón de la palanca, poco práctico.

Lo peor eran las rampas de acceso a autopistas y los pasos elevados: tras la subida, la caja no detectaba que la carretera volvía a ser llana y se quedaba en una marcha corta con el motor muy revolucionado. Pisar el acelerador solo hacía ruido, lo que era peligroso al incorporarse a tráfico rápido. Aprendí a soltar el pedal y esperar a que cambiara. En el servicio oficial dijeron que todo estaba bien; reiniciar la ECU no ayudó.

Curiosamente, nuestro Orlando LPG también lleva una Gen II y no tiene estos problemas. Creo que la Gen II no casaba bien con un motor atmosférico de 100 CV.

Frenos traseros de tambor

El Aveo llevaba tambores atrás, mientras rivales como el Hyundai Accent y el Kia Pride tenían discos, y eso le valió críticas. En la práctica no tuve quejas: frené fuerte varias veces y el coche se detuvo bien y recto. El tacto era progresivo, frenando según la presión del pedal.

Interior, asientos y cuadro de instrumentos

Delante, el techo alto daba sensación de amplitud. Los asientos eran sorprendentemente gruesos y cómodos, aunque estrechos y sin ajuste lumbar. La piel sintética se arrugaba en la zona del asiento; personalmente prefiero tela.

Interior del Chevrolet Aveo / Sonic sedán 2013 con salpicadero en tono ladrillo

El salpicadero queda lejos del cuerpo, como si el asiento estuviera más atrás. El cuadro “tipo moto” fue muy criticado, pero salvo por no tener indicador de temperatura del motor, se leía bien.

Cuadro de instrumentos tipo moto del Chevrolet Aveo / Sonic con 29.462 km y consumo medio de 8,9 km/l

La foto muestra el cuadro con 29.462 km y una media de 8,9 km/l (unos 11,2 l/100 km) en ese momento.

La visibilidad trasera era mala por los gruesos pilares C, así que dependía mucho de la cámara de marcha atrás. Los retrovisores no tenían plegado eléctrico, algo habitual en Chevrolet.

Las plazas traseras eran el punto débil: con unos 2.525 mm de batalla había espacio para las piernas, pero el respaldo era muy vertical y la banqueta corta. Llevábamos un cojín en el coche; los pasajeros de 1,80 m iban incómodos.

Ruido y confort

Lo primero que me sorprendió fue lo silencioso que era: casi sin vibraciones parado en D, aunque aumentaron con los kilómetros. El ruido de las ventanillas era muy bajo, incluso comparado con nuestro Kia Optima. Atrás, en cambio, entraba mucho ruido de rodadura; bajo el suelo del maletero casi no había aislamiento.

La suspensión era muy dura al principio y se asentó tras unos 1.500 km. En general, firme. Delante, bien salvo los golpes de las juntas de los puentes. Atrás, con batalla corta, eje torsional y ajuste firme, los viajes largos cansaban.

Manejo y autopista

Chevrolet vendía el Aveo en Corea como un coche “divertido de conducir”, y en gran parte estoy de acuerdo. La dirección casi no tenía holgura y el coche respondía al instante. Pasaba las curvas rápido sin necesidad de frenar. Lo único que lo frenaba era la caja; sospecho que el 1.4 turbo manual era realmente divertido.

En autopista iba bien: por encima de 120 km/h costaba acelerar, pero nunca se sentía inestable. Me pregunto si llantas de 15 pulgadas habrían sido mejores que las de 16 del LT.

Consumo

  • A 80–100 km/h: 15–16 km/l (unos 6,3–6,7 l/100 km)
  • Ciudad: 8–9 km/l (unos 11–12,5 l/100 km)
  • Media con un 70 % de autopista: unos 13 km/l (unos 7,7 l/100 km)

Puntos fuertes inesperados

Maletero enorme: Chevrolet apenas lo anunciaba, pero supera los 500 litros, casi como un sedán mediano. Empezamos a hacer camping con el Aveo y cabía una tienda grande y todo el equipo.

Desbloqueo solo del conductor: con una pulsación del mando se abre solo la puerta del conductor; con dos, todas. Buena función de seguridad.

Precio y versiones

Lista de precios y versiones del Chevrolet Aveo sedán 2013 en Corea (Star, LS, LT)

El Aveo sedán coreano de 2013 tenía tres versiones (precio aproximado en dólares a unos 1.400 KRW/USD):

VersiónManualAutomático
1.6 Star12.690.000 KRW (≈ 9.100 USD)14.190.000 KRW (≈ 10.100 USD)
1.6 LS13.640.000 KRW (≈ 9.700 USD)15.140.000 KRW (≈ 10.800 USD)
1.6 LT14.340.000 KRW (≈ 10.200 USD)15.840.000 KRW (≈ 11.300 USD)

Con la llegada del 1.4 turbo y el restyling, el precio subió unos 2 millones de wones, suficiente para un Kia K3 básico con igual o mejor equipamiento. Las ventas cayeron aún más, el Trax lo reemplazó y el Aveo/Sonic se dejó de fabricar en todo el mundo.

Problema conocido: sistema de refrigeración

El Aveo 1.6 tiene un punto débil conocido en la refrigeración: cambiar a tiempo una junta de goma barata lo evita, pero si se pasa el momento, la reparación sale cara. Si vas a comprar un Aveo/Sonic 1.6 usado, revisa el historial del sistema de refrigeración. También conviene acortar los intervalos de cambio de aceite de la caja automática.

Venta y conclusión

Con unos 30.000 km lo vendimos a través de un concesionario. Frente a un Hyundai o Kia en estado y kilometraje similares, nos ofrecieron más de un millón de wones menos.

Si no haces muchos viajes largos, el Aveo es un coche excelente para una o dos personas, casi un verdadero coche urbano: fácil de conducir, cómodo delante y práctico gracias al maletero. Las plazas traseras son el gran sacrificio.

  • A favor: dirección precisa, comportamiento divertido, habitáculo delantero silencioso, buenos asientos delanteros, maletero enorme, estable en autopista
  • En contra: caja Gen II lenta, plazas traseras incómodas, ruido atrás, mala visibilidad trasera, poca relación calidad-precio frente a rivales
  • Al comprar usado: juntas del sistema de refrigeración, fugas entre motor y caja, historial del aceite de la transmisión

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